Economía

4) Silvio Gesell: Economía, Dinero e Interés (por Jan Doxrud)

El intercambio es lo fundamental, y como señala el autor, lo que unos y otros buscan es usurar de los demás, aprovechar las necesidades de los otros para obtener una ganacia en el proceso de intercambio. Es este “despojo recíproco” o “explotación mutua” la base sobre el que se desenvuelve el intercambio, o como lo expresa Gesell, es la “ley básica que determina soberanamente la relación del cambio, los precios de las mercancías”. A esto añade el mismo autor:

3) Silvio Gesell: Economía, Dinero e Interés (por Jan Doxrud)

En la primera parte de su obra (que es la tercera de la edición en alemán), titulada “El dinero tal cuales” es, Gesell emprende un análisis del dinero y como revela su existencia en la vida cotidiana. Con esto quiere dar a entender que el dinero de aquella época se presentaba en una doble dimensión, una sustancial, es decir, la materia de la que esta hecho el dinero y, por otro lado, la dimensión formal, es decir, lo que este dinero representa para quien lo utiliza, por ejemplo, la leyenda que lleva inscrita un billete. La verdad es que entre materia y forma, explica Gesell, existe “algo” que impide que estas se conciban como una sola, y este “algo” es la ley que, así como fue capaz de unirlas, es también capaz de separarlas.

2) Silvio Gesell: Economía, Dinero e Interés (por Jan Doxrud)

¿Quién fue Silvio Gesell? Para dar respuesta a esto me guiaré siguiendo a Keynes, al académico de la Universidad de Münster, Cordelius Ilgmann y su paper titulado su paper titulado “Silvio Gesell: ‘a strange, unduly neglected’ monetary theorist” (2011). Junto a esto utilizaré la información proprocionada por el economista de la Carl von Ossietzky Universität y editor de los 18 volúmenes de la obra de Gesell, Werner Onken, expuesta en la página web oficial dedicada al autor.

1) Silvio Gesell: Economía, Dinero e Interés (por Jan Doxrud)

En esta serie de artículos abordaré a un personaje poco ortodoxo y desconocido dentro de la historia económica, siendo un economista-profeta perteneciente a ese “bajo mundo” del que hablaba Keynes en su “Teoría General” Un personaje que no cursó estudios formales en economía, siendo más bien un autodidacta en la materia y que aprendió por medio de las lecturas de diversos autores y, principalmente, de las reflexiones a partir de su experiencia práctica en el mundo del comercio.

22/22- La teoría económica de John Maynard Keynes (por Jan Doxrud)

Si bien Rallo reconoce la influencia de la preferencia por la liquidez tiene una influencia sobre los tipos de interés, el pobelma es que tal influencia no es única y absolutamente determinante. La razón de esto ya lo vimos con Hazlitt y es que el tipo de interés depende de la preferencia temporal y la aversión al riesgo. Ademñas de lo anterior, Rallo explica que en los modernos mercados financieros los especuladores que apuestan por una subida del interés no necesitan atesorar el dinero mientras esperan lo anterior. Existen otras alternativas como los mercados de futuros, por ejemplo, una opción “put” o contrato en virtud del cual el comprador adquiere el derecho, aunqueno la obligación, de vender un activo a un precio determinado, antes de una fecha de vencimiento específica

21/22-La teoría económica de John Maynard Keynes (por Jan Doxrud)

Otras observaciones críticas a Keynes proviene del economista liberal Juan Ramón Rallo, también influenciado por la Escuela Austriaca de Economía. Rallo sigue el mismo camino de Hazlitt, es decir, emprende una cosntructiva crítica de las ideas de Keynes pasamadas en su “TG”. El autor ecribió un libro (dedicado a los keynesianos de todas las Escuelas) que emprende una critica contra la Teoría de General siendo su título (parafraseando el de Henry Hazlitt): “Los errores de la Vieja Economía. Una refutación de la Teoría General del Empleo, el Interés y el Dinero de John Maynard Keynes” (2011).

20/22- La teoría económica de John Maynard Keynes (por Jan Doxrud)

Otras críticas a Keynes pueden leerse en el libro titulado “John Maynard Keynes. Un capitalista revolucionario”, de Roger E. Backhouse, académico de historia y filosofía de la Economía en la Universidad de Birmingham, y del economista Bradley W. Bateman, Presidente del Randolph College. En su libro, los autores desmistifican la figura de Keynes para centrarse más bien en el Keynes histórico. Ahora bien Keynes también es responsable, en aparte, de este mito en torno a su figura puesto que, como apuntan los autores, él mismo había alimentado la noción de que estaba fomentando una revolución en el campo de la teoría económica, tal como se planteó a George B. Shaw en la carta citada anteriormente.

19/22- La teoría económica de John Maynard Keynes (por Jan Doxrud)

Otras observaciones críticas las realiza el economista y profedor de la Universidad de Auburn, Roger Garrison, en su libro “Tiempo y Dinero. La Macroeconomía de la Estructura del Capital”. Garrison aborda críticamente la macroeconomía keynesiana basada en el trabajo oponiendola a su propia propuesta: la macreconomía del capital, idea basada a partir de lo expuesto por Hayek en su libro “Preisos y Producción” (1931). Garrison explica que la macroeconomía keynesiana vino a centrarse en la demanda agregada de producción con relación al producto potencial de la economía. Tal enfoque macroeconómico separó la producción de bienes de capital de la producción de los bienes de consumo. La inversión fue considerada como el componente inestable dentro de la demanda agregada y el consumo como el componente estable.

18/22-La teoría económica de John Maynard Keynes (por Jan Doxrud)

Otra crítica proviene de uno de los discípulos de Mises: el ya mencionado economista de la Escuela Austriaca de Economía, Murray Rothbard, en su libro “El Hombre, el Estado y la Economía” (1962). En el capítulo 11 Rothbard aborda el concepto de atesoramiento de Keynes sometiéndolo a una dura crítica puesto que, en primer lugar, lo considera como un palabra inapropiada para usarla en materia económica y, en segundo lugar, e hecho de atesorar no tiene por qué ser algo negativo. De acuerdo a Keynes un aumento del ingreso causa, a su vez, un aumento de la propensión marginal a consumir en una medida menor al aumento del ingreso, por ende, el no consumo (ahorro) significaría que el dinero sale del flujo circular de la renta, de manera que el atesoramiento causaría una disminución del ingreso agregado.