Tolstói se mostraba escéptico frente a los progresos materiales, y se mostraba contrario, tal como lo escribe el 14 de abril de 1903, de medir el progreso humano de acuerdo con los éxitos técnicos y científicos. Ahora bien , tampoco se mostraba como un partidario acérrimo de Rousseau y su concepción romántica del “estado de naturaleza” previo al desarrollo de la civilización. Para el escritor ruso el aumento del bienestar de los seres humanos se producía únicamente cuando se producía un aumento del amor, que hace iguales a todos los hombres. En relación a al ciencia, Tolstoi se muestra como un fenomenista, es decir, escribe en su diario que los hechos no existen, puesto que todo lo que existe son nuestras percepciones de los hechos, algo que nos recuerda a aquella frase del Obispo Berkeley: “Ser es ser percibido”.
1/2- Bosquejo sobre la filosofía de vida de León Tolstói (por Jan Doxrud)
Lev Tolsói (1828-1910) no necesita presentación. Es considerado como uno de los titanes de la literatura universal y de la literatura la rusa, principalmente por sus dos voluminosas obras: “Anna Karenina” y “Guerra y paz”, obras que pone a prueba a la paciencia de cualquier lector tal como sucede como el “Ulises” de James Joyce o “En busca de tiempo perdido” de Marcel Proust
Dinero e interés en la Europa medieval (por Jan Doxrud)
El dinero y la denominada “usura” (cobro de interés por el dinero prestado) han tenido mala prensa a lo largo de los siglos. Ya Aristóteles criticaba la “crematística” señalando que la acción de acumular dinero solamente como un fin en sí mismo era algo contra natura. La palabra griega “crematística” se refiere al arte de hacerse rico, es decir, el arte de ganar dinero (aunque como ya he señalado en otros artículos, dinero no es necesariamente sinónimo de riqueza). La Iglesia Católica, también se mostró hostil al dinero y la usura, lo mismo sucede con intelectuales, escritores y personalidades políticas. Para León Tolstói (1828-1910) el dinero era una nueva forma de esclavitud impersonal.
3/5-El Manifiesto Comunista (por Jan Doxrud)
En el siglo XXI se hace difícil saber a que nos referimos con clase trabajadora. ¿Quién es ahora el agente de cambio que logre la transición hacia una sociedad más justa y equitativa? En el documental “Max reloadaded” Slavoj Žižek señala que la definición de proletariado ha cambiado y ya no corresponde a la clase obrera. Por su parte, Antonio Negri agrega que la explotación de la fuerza de trabajo no corresponde solamente a la explotación de los trabajadores fabriles sino que a la explotación de los trabajadores a lo largo de toda la sociedad: el trabajador intelectual, incluyendo la esfera de las artes y cine entre otras.
1/4-Marxismo y lucha de clases… pero ¿qué clases? (por Jan Doxrud)
Quisiera retomar la concepción de la sociedad que tenía Marx así como la lucha de clases que, por lo demás, de acuerdo al polilogismo y a Mannheim, resultaría ser falsa, al menos tal como lo plantea Marx, esto es, como la lucha entre dos grupos sociales específicos: la burguesía y el proletariado. Autores de izquierda como el sociólogo Pierre Bourdieu se alejó de Marx en este aspecto ya que para Bourdieu, quien era escéptico frente a visiones sustancialistas y metafísicas, las clases sociales no existían en sí mismas. En otras palabras, no existían clases sociales en la sociedad, sino que clases “en el papel”.
3/3-La crítica de Murray Rothbard al marxismo (por Jan Doxrud)
Vemos así como Marx revive el ya mencionado país de Cucaña, una idea que sólo puede habitar en mentes de persona con una visión distorsionada de la realidad. Tal estado de cosas nunca se ha dado en la historia y, ciertamente, en ninguno de los regímenes que se autoproclamaron como socialistas. Tampoco se dio el presunto fin de la división entre campo y ciudad. Quizás sólo los jemeres rojos en Cambodia intentaron exterminar toda diferenciación, destruyendo la ciudad, asesinado a sus habitantes y forzando a otros miles a migrar fuera de las zonas urbanas en dirección hacia las zonas rurales para ser sometidos a un estricto represivo trabajo “en comunidad”.
2/3- La crítica de Murray Rothbard al marxismo (por Jan Doxrud)
De acuerdo a Rothbard, el “Manifiesto Plebeyo” fue el primero de una sucesión de manifiestos revolucionarios que alcanzaría su punto culminante medio siglo después con el “Manifiesto Comunista” de Marx. Babeuf no tuvo la posibilidad de establecer su soñada sociedad ya que su organización fue destruida y Babeuf fue ejecutado. Otro autor que podemos traer a la palestra es Étienne Cabet (1788-1856), quien fue un teórico político así como un reformador socialista, que también se encuentra dentro de aquella tradición deautores pertenecientes al “socialismo utópico”. La obra por la que Cabet esconocido, es su “Viaje por Icaria” (1840). Icaria es una isla griega que debe su nombre, de acuerdo a la mitología, a Ícaro, hijo de Dédalo.
3/3-El marxismo como religión secular (por Jan Doxrud)
El historiador francés François Furet (1927-1997) nos proporciona una clave para comprender las principales mitologías políticas y pasiones ideológicas que dominaron el siglo XX. Para ello, señala Furet, hay que detenerse en el momento de su nacimiento o al menos en su juventud, es decir, antes de que estas ideologías fuesen deshonradas producto de sus crímenes, ya que desde ese punto de vista tanto el comunismo como el fascismo constituyeron una esperanza. Aquí surge una pregunta inevitable: ¿por qué el comunismo no compartió el mismo destino que el fascismo y el nazismo? (escribí un breve artículo al respecto) Quiero ser directo y claro.
2/3-El marxismo como religión secular (por Jan Doxrud)
Marx es un autor complejo, con una gran variedad de escritos y temáticas. Algunos siguen al “joven” Marx filósofo, otros se dejan seducir por el Marx revolucionario y algunos por el Marx economista, autor de El Capital. Debemos preguntarnos acaso si los defensores del marxismo se adhieren a las ideas de Marx movidos por lo que han leído en el Manifiesto, en los Manuscritos de 1844 o por lo que han leído en los tres libros que componen El Capital. El fallecido presidente de Venezuela Hugo Chávez (1954-2013), declaraba en un discurso que se consideraba cristiano, pero a continuación también asumía el bolivarianismo, sandinismo, martinianismo, sucrismo, mirandismo, pero sobre todo asumía el marxismo.



